Rotura de menisco interno

Rotura de menisco medial mri

Tanto el menisco lateral como el medial son estructuras de tejido blando y gomoso de la rodilla que actúan como amortiguadores de la pierna, la rodilla y la cadera. Los meniscos son almohadillas en forma de C situadas en la parte exterior (lateral) e interior (medial) de la rodilla. El tejido del menisco está formado por una almohadilla de fibrocartílago similar a la goma. Esta almohadilla se asienta sobre el hueso de la tibia (con forma de meseta) y forma una superficie cóncava para que los extremos redondeados del hueso del fémur (cóndilos femorales) se apoyen en ella. Esta almohadilla de tejido actúa como una ventosa para mantener unidos los huesos de la tibia y el fémur en la articulación.

Los meniscos lateral y medial cubren la superficie del hueso de la tibia y son más gruesos en el exterior y más finos en el interior, por lo que parecen triangulares en sección transversal (desde la parte delantera o trasera). Ambos meniscos rellenan el espacio entre los huesos de la pierna y amortiguan el fémur para que no se deslice ni roce con la tibia.

El cuerno posterior del menisco se refiere al tercio del menisco que se encuentra en la parte posterior de la rodilla. La porción posterior del menisco medial es también la más gruesa y se sabe que absorbe la mayor fuerza. Debido a su mayor grosor y capacidad de carga, el cuerno posterior del menisco medial es la parte más importante del menisco, ya que proporciona la mayor parte de la estabilidad y funcionalidad de la rodilla.1

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Prueba de rotura del menisco medial

Cuando las personas tienen entre 20 y 30 años, los médicos suelen ver cambios intrasustanciales (también llamados desgarros incompletos) del menisco en una resonancia magnética. A menudo, este tipo de desgarros es un signo de cambios degenerativos tempranos del menisco.

Un desgarro de solapa del menisco, representado en la esquina inferior derecha de la imagen, es un patrón de desgarro poco habitual. Parte del cartílago se desprende y puede quedar atrapado en la articulación, haciendo que se «enganche» o se bloquee.

Los desgarros complejos no suelen tratarse con una reparación quirúrgica debido a la naturaleza complicada del desgarro. Sin embargo, en algunas circunstancias inusuales, el cirujano puede extirpar parte del menisco desgarrado y reparar otras partes.

Los desgarros de menisco son lesiones que se producen en el cartílago de la rodilla. A veces estos desgarros requieren una reparación quirúrgica. Sin embargo, que respondan bien a la cirugía depende del tipo de desgarro, la ubicación y el flujo sanguíneo en la zona donde se produjo el desgarro.

Si su médico le ha dicho que tiene una rotura de menisco, puede que se pregunte si eso significa que necesitará cirugía. La cirugía puede ser una buena opción para algunos desgarros, pero no para todos. Por lo tanto, hable con su médico para saber qué tipo de desgarro tiene y si es un buen candidato para la reparación quirúrgica.

Ejercicios de rotura de menisco medial

La rotura de menisco es una lesión en una parte de la rodilla llamada menisco y es una lesión común. Los meniscos son dos almohadillas en forma de media luna de cartílago grueso y gomoso que absorben los impactos en la articulación de la rodilla. Se encuentran entre el hueso del muslo (fémur) y la espinilla (tibia).

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Hay un menisco en cada lado de la rodilla: el medial en el interior y el lateral en el exterior. Los meniscos actúan como amortiguadores, absorbiendo el impacto de la parte superior de la pierna sobre la inferior. También ayudan a estabilizar la articulación de la rodilla y a mantener los movimientos de la misma sin problemas.

Los desgarros de menisco suelen producirse cuando se practica algún deporte, pero también pueden producirse como resultado del desgaste a medida que se envejece. Cuando la gente habla de «rotura de cartílago» en la rodilla suele referirse a una lesión de menisco. Se dan diferentes grados según la gravedad de la lesión. Si tu lesión es grave, es posible que dañes otras partes de la rodilla además del menisco. Por ejemplo, podrías sufrir un esguince o una rotura de ligamento en la rodilla, como el ligamento cruzado anterior.

Tratamiento de la rotura del menisco medial

Los desgarros de menisco pueden variar mucho en tamaño y gravedad. Un menisco puede partirse por la mitad, desgarrarse en su circunferencia en forma de C o quedar colgando de un hilo a la articulación de la rodilla. Un desgarro apenas perceptible puede reaparecer años después, provocado por algo tan simple como tropezar con el bordillo de una acera.

Una rotura de menisco puede producirse cuando la rodilla se tuerce repentinamente mientras el pie está plantado en el suelo. El desgarro también puede desarrollarse lentamente a medida que el menisco pierde resistencia. En este caso, una parte puede romperse, dejando los bordes deshilachados.

En los deportes, la rotura de menisco suele producirse de forma repentina. El dolor y la hinchazón son intensos y pueden aparecer hasta 24 horas después. Caminar puede resultar difícil. Puede sentirse un dolor adicional al flexionar o girar la rodilla. Un trozo de cartílago suelto puede atascarse en la articulación, haciendo que la rodilla se bloquee temporalmente, impidiendo la extensión completa de la pierna.

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Por lo general, el médico le preguntará cómo se produjo la lesión, cómo se siente la rodilla desde la lesión y si ha tenido otras lesiones de rodilla. Es posible que le pregunte sobre sus objetivos físicos y deportivos para ayudar a su médico a decidir el mejor tratamiento para usted.