Partes del pie musculos

Anatomía del pie

El pie es un mecanismo increíblemente complejo. Cada pie contiene 26 huesos, 33 articulaciones y más de cien músculos, tendones y ligamentos. Estas partes trabajan en armonía para llevarte de un lugar a otro. Lo hacen todo mientras manejan cientos de toneladas de fuerza -tu peso en movimiento- cada día. Son estructuras realmente asombrosas; sin embargo, el estrés de llevarle de un lado a otro crea un gran desgaste que, a su vez, hace que sus pies corran un mayor riesgo de lesión que cualquier otra parte de su cuerpo. En esta sección hablaremos de los músculos, los huesos, los ligamentos, los tendones y las condiciones clínicas del pie.

En cuanto a los músculos de la parte anterior de la pierna que se insertan en el pie, existe una mnemotecnia útil para recordar el orden y los nombres de los mismos.  Tom, Dick y Harry el Nervioso significa tibial posterior, flexor digitorum longus, arteria tibial, nervio tibial y flexor hallucis longus. Estos cinco tendones y nervios descienden en orden desde lo más cercano al maléolo medial hasta lo más lejano, por debajo del maléolo medial en su camino hacia su punto de unión (véase la figura 1).

Músculos plantares del pie

La anatomía del pie y del tobillo es bastante compleja. El pie consta de treinta y tres huesos, veintiséis articulaciones y más de cien músculos, ligamentos y tendones.    El pie debe ser fuerte y estable para sostenernos, pero flexible para permitir todo tipo de movimientos complejos en actividades como caminar, correr, saltar y patear.  Aquí encontrará un resumen de las diferentes estructuras que componen los distintos aspectos de la anatomía del pie, cómo encajan entre sí y qué puede fallar. Para saber más sobre cada una de ellas, visite la sección correspondiente.

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Para más información, consulte la página dedicada a los huesos del pie. Los problemas más comunes que surgen en los huesos del pie son las fracturas por estrés, el dedo en martillo, el dedo de césped, los espolones óseos y los juanetes. Cualquier daño que se produzca en los huesos del pie y del tobillo puede afectar a cualquier actividad que se realice de pie y puede causar problemas más arriba en la pierna.

Los músculos trabajan por pares, contrayéndose (acortándose) y relajándose (alargándose) simultáneamente para permitir un movimiento controlado. Están dispuestos en capas y son responsables de mantener la forma correcta del pie, por ejemplo, los arcos del pie. El problema más común que afecta a los músculos del pie es la tendinitis, en la que se produce una inflamación y degeneración de los tendones, la parte de la cuerda del músculo que se une al hueso.    La debilidad y la rigidez de los músculos de la pantorrilla y el pie no sólo provocan dolor en el pie, sino que también son una causa común de dolor de rodilla, cadera y espalda. Los estiramientos y los ejercicios de fortalecimiento pueden suponer una gran diferencia.

Músculos de los pies fondo

Los pies están hechos para caminar, correr, saltar, mantener el equilibrio, trepar y mucho más, por lo que no es de extrañar que sean tan complejos. De hecho, el pie alberga un total de 28 huesos -casi una cuarta parte de todos los huesos del cuerpo-, así como 30 articulaciones y más de cien músculos, ligamentos y tendones.

Todas estas estructuras trabajan juntas para llevar a cabo dos importantes funciones: soportar el peso y la propulsión. Además, el pie debe ser flexible para poder adaptarse a las superficies irregulares y mantenerse estable. Esta es una de las razones por las que cada pie tiene tantos huesos y articulaciones.

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Este artículo ofrece una breve descripción de las estructuras del pie y de su funcionamiento conjunto. También examina algunos problemas comunes que pueden surgir por el uso excesivo, las lesiones o el desgaste normal del pie.

Los otros cuatro dedos tienen tres articulaciones cada uno: la articulación metatarsofalángica en la base del dedo, la articulación interfalángica proximal en el centro del dedo y la articulación falángica distal más cercana a la punta del dedo.

Los tendones son tejidos conectivos fibrosos que unen los músculos a los huesos. Hay tres tendones principales que ayudan a facilitar el movimiento del pie, incluyendo la flexión (la flexión del pie hacia delante) y la dorsiflexión (la flexión del pie hacia atrás):

Dolor en los músculos del pie

El pie (plural: pies) es una estructura anatómica que se encuentra en muchos vertebrados. Es la parte terminal de una extremidad que soporta el peso y permite la locomoción. En muchos animales con pies, el pie es un órgano separado [aclaración necesaria] en la parte terminal de la pata formado por uno o más segmentos o huesos, que generalmente incluye garras o uñas.

La palabra «pie», en el sentido de «parte terminal de la pata de un animal vertebrado», proviene del inglés antiguo fot «pie», del protogermánico *fot (fuente también del frisón antiguo fot, sajón antiguo fot, nórdico antiguo fotr, danés fod, sueco fot, holandés voet, alto alemán antiguo fuoz, alemán Fuß, gótico fotus «pie»), de la raíz PIE *ped- «pie»[1].

El pie humano es una estructura mecánica fuerte y compleja que contiene 26 huesos, 33 articulaciones (20 de las cuales se articulan activamente) y más de un centenar de músculos, tendones y ligamentos[2] Las articulaciones del pie son el tobillo y la articulación subastragalina y las articulaciones interfalángicas del pie. En un estudio antropométrico realizado sobre 1197 varones caucásicos adultos de Norteamérica (con una edad media de 35,5 años) se observó que la longitud del pie de un hombre era de 26,3 cm con una desviación estándar de 1,2 cm[3].

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