Partes de la planta del pie

Nervio plantar

Se trata de la planta del pie izquierdo. Empieza por identificar los huesos del pie. Al estar de pie, el pie toca el suelo principalmente en el hueso calcáneo y las cabezas de los metatarsianos (H). Observa dos pequeños huesos, los huesos sesamoideos (S), bajo la cabeza del primer metatarsiano. Estos pequeños huesos se desarrollan en los tendones del músculo flexor hallucis brevis y probablemente sirven de punto de apoyo para que el músculo actúe con más fuerza. Cuando caminamos, el despegue principal se produce en el dedo gordo del pie. Obsérvese también una prolongación del calcáneo en forma de estante, el sustentaculum tali, que sostiene la cabeza del astrágalo al estar de pie. Uno de los ligamentos más importantes del pie, el ligamento de resorte, cruza por debajo de la cabeza del astrágalo en este punto, añadiendo más apoyo. Esto se verá más adelante.

Una vez que se ha retirado la piel de la planta del pie, hay una capa organizada muy densa de fascia profunda que recorre el centro de la planta; es la aponeurosis plantar. También hay una fascia profunda que cubre los grupos musculares medial y lateral, pero se ha eliminado en esta imagen.

Anatomía de los huesos del pie

Su asesor le invitará a explicar sus síntomas en detalle en su primera reunión y, normalmente, le realizará radiografías, resonancias magnéticas y, en algunos casos, gammagrafías óseas para localizar cualquier zona con daños en los huesos.

Descansar mucho, llevar un calzado médico especial para minimizar la presión sobre el dedo y tomar analgésicos antiinflamatorios según las indicaciones del médico pueden resultar eficaces. Dependiendo de la gravedad del problema, el médico puede recomendar una intervención quirúrgica para limpiar la articulación y aliviar el dolor. Durante la cirugía se puede enderezar el hueso deformado para mejorar la eficacia de la articulación.

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El neuroma de Morton, también conocido como metatarsalgia de Morton, se produce cuando un nervio del pie se irrita y resulta extremadamente doloroso. Normalmente se encuentra en el nervio entre el tercer y el cuarto dedo del pie, pero el segundo y el tercero también pueden verse afectados. Puede afectar a un solo pie o a ambos.

La cirugía no es en absoluto una conclusión inevitable para las personas que sufren el neuroma de Morton. Con frecuencia, un cambio de calzado, la toma de analgésicos bajo consejo médico, el descanso abundante, el mantenimiento de un peso corporal saludable y un curso personalizado de fisioterapia son suficientes para aliviar el dolor. Se pueden ofrecer inyecciones de esteroides para minimizar la inflamación. Sin embargo, si la inyección no se coloca exactamente en el lugar correcto, puede dañar los ligamentos de los dedos del pie y decolorar la piel subyacente. En casos extremadamente dolorosos, el médico puede optar por realizar una cirugía de neuroma de Morton para cortar parte del nervio o eliminar el tejido que ejerce presión sobre el nervio.

Articulaciones del pie

El pie es una de las partes más complejas del cuerpo. Está formado por 26 huesos conectados por muchas articulaciones, músculos, tendones y ligamentos. El pie es susceptible de sufrir muchas tensiones. Los problemas del pie pueden causar dolor, inflamación o lesiones. Estos problemas pueden dar lugar a una limitación del movimiento y la movilidad.

El dolor de pies suele estar causado por un funcionamiento inadecuado del pie. Los zapatos mal ajustados pueden empeorar y, en algunos casos, causar problemas en los pies. Los zapatos que se ajustan correctamente y dan un buen soporte pueden evitar la irritación de las articulaciones y la piel del pie. Existen muchos tipos de problemas en los pies que afectan a los talones, dedos, nervios, tendones, ligamentos y articulaciones del pie.

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Un espolón calcáneo es un crecimiento óseo en el hueso del talón. Suele estar situado en la parte inferior del hueso del talón, donde se une a la fascia plantar, una larga banda de tejido conectivo que va desde el talón hasta la parte anterior del pie. Este tejido conectivo mantiene unido el arco y actúa como amortiguador durante la actividad. Si la fascia plantar se estira en exceso por correr, llevar un calzado inadecuado o tener sobrepeso, el dolor puede ser consecuencia de la tensión y la inflamación del tejido que tira del hueso. Con el tiempo, el cuerpo construye hueso adicional en respuesta a esta tensión, lo que resulta en espolones del talón. Las opciones de tratamiento pueden incluir:

Arco del pie

Los pies están hechos para caminar, correr, saltar, mantener el equilibrio, trepar y mucho más, por lo que no es de extrañar que sean tan complejos. De hecho, el pie alberga un total de 28 huesos -casi una cuarta parte de todos los huesos del cuerpo-, así como 30 articulaciones y más de cien músculos, ligamentos y tendones.

Todas estas estructuras trabajan juntas para llevar a cabo dos importantes funciones: soportar el peso y la propulsión. Además, el pie debe ser flexible para poder adaptarse a las superficies irregulares y mantenerse estable. Esta es una de las razones por las que cada pie tiene tantos huesos y articulaciones.

Este artículo ofrece una breve descripción de las estructuras del pie y de su funcionamiento conjunto. También examina algunos problemas comunes que pueden surgir por el uso excesivo, las lesiones o el desgaste normal del pie.

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Los otros cuatro dedos tienen tres articulaciones cada uno: la articulación metatarsofalángica en la base del dedo, la articulación interfalángica proximal en el centro del dedo y la articulación falángica distal más cercana a la punta del dedo.

Los tendones son tejidos conectivos fibrosos que unen los músculos a los huesos. Hay tres tendones principales que ayudan a facilitar el movimiento del pie, incluida la flexión (la flexión hacia delante del pie) y la dorsiflexión (la flexión hacia atrás del pie):