Huesos sesamoideos del pie

Dolor en el hueso sesamoideo

Una lesión en el hueso sesamoideo se produce cuando un hueso se incrusta en un tendón en la parte inferior del pie. En un pie normal, los sesamoideos son dos huesos con forma de guisante situados en la bola del pie, debajo de la articulación del dedo gordo.

Actuando como una polea para los tendones, los sesamoides ayudan a que el dedo gordo se mueva con normalidad y hacen palanca cuando el dedo gordo empuja al caminar y correr.    Los sesamoides también sirven como superficie de apoyo para el primer hueso metatarsiano (el hueso largo conectado al dedo gordo), absorbiendo el peso que recae sobre la bola del pie al caminar, correr y saltar.

Cuando se diagnostica una sesamoiditis, el tratamiento suele ser no quirúrgico.    Sin embargo, si las medidas conservadoras fracasan, puede recomendarse la cirugía para extirpar el hueso sesamoideo del pie.    En ocasiones, es necesario fijar quirúrgicamente un hueso sesamoideo fracturado.

Ejemplos de huesos sesamoideos

La mayoría de los huesos del cuerpo humano están conectados entre sí mediante articulaciones. Pero hay algunos huesos que no están conectados a ningún otro hueso. En cambio, sólo están conectados a los tendones o están incrustados en los músculos. Son los sesamoideos. La rótula es el sesamoide más grande. Otros dos sesamoides muy pequeños (del tamaño de un grano de maíz) se encuentran en la parte inferior del antepié, cerca del dedo gordo, uno en la parte exterior del pie y el otro más cerca de la mitad del pie.

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Los sesamoides actúan como poleas. Proporcionan una superficie lisa sobre la que se deslizan los tendones, aumentando así la capacidad de éstos para transmitir las fuerzas musculares. Los sesamoides del antepié también ayudan a soportar el peso y a elevar los huesos del dedo gordo. Al igual que otros huesos, los sesamoides pueden romperse (fracturarse). Además, los tendones que rodean los sesamoides pueden irritarse o inflamarse. Esto se llama sesamoiditis y es una forma de tendinitis. Es común entre los bailarines de ballet, los corredores y los receptores de béisbol.

Tratamiento de la sesamoiditis

Los dos huesos semsamoideos (medial y lateral) son dos huesos de forma ovalada de 1 x 1,5 cm que se encuentran bajo la articulación del dedo gordo, dentro de los dos tendones que mueven el dedo gordo (flexor hallucis brevis). Actúan de forma similar a la de la rótula, actuando para enderezar el dedo gordo. Para lograr esta funcionalidad, los huesos sesamoideos tienen que ser muy lisos, para permitir que se deslicen suavemente sobre la cabeza del primer hueso metatarsiano, y para ello están cubiertos por una capa lisa de cartílago articular.

Los huesos sesamoideos están sometidos a muchas tensiones de forma rutinaria, ya que transmiten gran parte de la fuerza del pie al caminar. Las lesiones repetitivas pueden dañar el cartílago articular, haciendo más áspera su superficie, lo que provoca una dolorosa inflamación. En algunos casos, los huesos también pueden fracturarse. Se trata de una lesión directamente relacionada con el uso excesivo, y se produce con mayor frecuencia en deportistas como los velocistas y los saltadores.

El síntoma principal es el dolor que se siente bajo la articulación del dedo gordo, y puede ser constante y agudo, causando una cojera. En algunos casos, los deportistas pueden sentir un dolor crónico de forma esporádica, que no presenta síntomas durante la actividad normal, pero que agrava la lesión al realizar actividades deportivas.

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Función del hueso sesamoideo

Hueso sesamoideoHueso sesamoideo en el extremo distal del primer hueso metatarsiano del pie.DetallesIdentificadoresLatinos sesamoideumpl. ossa sesamoideaMeSHD012716TA98A02.0.00.016TA2374FMA32672Términos anatómicos del hueso[editar en Wikidata]

En anatomía, un hueso sesamoideo (/ˈsɛsəmɔɪd/[1][2]) es un hueso incrustado dentro de un tendón o un músculo.[3] Su nombre deriva de la palabra árabe para («semilla de sésamo»), indicando el pequeño tamaño de la mayoría de los sesamoideos. A menudo, estos huesos se forman en respuesta a la tensión,[4] o pueden estar presentes como una variante normal. La rótula es el hueso sesamoideo más grande del cuerpo. Los sesamoides actúan como poleas, proporcionando una superficie lisa para que los tendones se deslicen sobre ella, aumentando la capacidad del tendón para transmitir las fuerzas musculares[3].

En anatomía equina, el término hueso sesamoideo suele referirse a los dos huesos sesamoideos que se encuentran en la parte posterior del menudillo o de las articulaciones metacarpofalángicas y metatarsofalángicas, tanto en los miembros posteriores como en los anteriores. En sentido estricto, estos huesos deben denominarse huesos sesamoideos proximales, mientras que el hueso navicular debe denominarse hueso sesamoideo distal. La rótula también es una forma de hueso sesamoideo en el caballo.