Cuerno anterior menisco externo

Desgarro de solapa del menisco

Describimos un fenómeno especial e interesante encontrado en el cuerno anterior del menisco lateral (AHLM): la mayoría de los patrones de desgarro en el AHLM son distintivos, con fibras sueltas en la región lesionada y los haces de fibras circunferenciales fueron separados. Lo denominamos desgarro macerado. El objetivo de este estudio era presentar un nuevo tipo de desgarro meniscal en la AHLM e investigar su valor clínico.

Se incluyeron desgarros de AHLM sometidos a cirugía artroscópica desde enero de 2012 hasta diciembre de 2014. Los datos relativos a la integridad del AHLM se registraron prospectivamente en un registro de datos. La morfología del desgarro y el tratamiento recibido fueron extraídos posteriormente por 2 revisores independientes a partir de las notas operatorias y las fotos quirúrgicas artroscópicas.

Un total de 60 desgarros del AHLM en 60 pacientes (edad media de 27,1 años) se agruparon en desgarros horizontales (n = 15, 25%), desgarros verticales (n = 14, 23%), desgarros complejos (n = 6, 10%) y desgarros macerados (n = 25, 42%). Hubo 6 pacientes con quistes de AHLM en el grupo de desgarros macerados y un paciente en el grupo de desgarros verticales. A 60 pacientes se les realizó una reparación artroscópica del menisco y se les hizo un seguimiento con una media de 18,7 meses. Cada grupo tuvo una mejora postoperatoria significativa en las puntuaciones de Lysholm e IKDC (p < 0,05). Sin embargo, el grupo de desgarro macerado mostró la menor recuperación funcional de las puntuaciones de Lysholm e IKDC en comparación con los demás grupos (p < 0,05). Además, no hubo diferencias en la amplitud de movimiento postoperatoria, la vuelta al trabajo o la vuelta al deporte/otras actividades iniciales entre los cuatro grupos (p > 0,05).

Lee más  ¿Qué deporte es bueno para la tendinitis de rodilla?

Tiempo de recuperación de la rotura del menisco del cuerno anterior

El menisco medial y el menisco lateral son estructuras especializadas de la rodilla. Estos amortiguadores en forma de media luna entre la tibia y el fémur tienen un papel importante en la función y la salud de la rodilla. Antes se pensaba que eran poco útiles, y los meniscos (en plural) se extirpaban de forma rutinaria cuando se rompían. Ahora sabemos que los meniscos contribuyen a la salud de la rodilla porque desempeñan un papel importante en la estabilidad de la articulación, la transmisión de la fuerza y la lubricación. Cuando es posible, se reparan si se lesionan. Incluso hay intentos experimentales de sustituir un menisco dañado, lo que posiblemente sea un avance importante en la medicina ortopédica.

Los dos meniscos de la rodilla son cuñas en forma de media luna que rellenan el hueco entre la tibia y el fémur. Los meniscos proporcionan estabilidad a la articulación creando una copa en la que se asienta el fémur. Los bordes exteriores son bastante gruesos, mientras que las superficies interiores son finas. Si faltan los meniscos, el fémur curvado se movería sobre la tibia plana.

El menisco medial, situado en la parte interior de la rodilla, tiene más bien una forma de «C» alargada, ya que la superficie tibial es mayor en ese lado. El menisco medial se lesiona con más frecuencia porque está firmemente unido al ligamento colateral medial y a la cápsula articular. El menisco lateral, en la parte exterior de la rodilla, tiene una forma más circular. El menisco lateral es más móvil que el medial, ya que no está unido al ligamento colateral lateral ni a la cápsula articular.

Lee más  Anatomía huesos del pie

Menisco lateral deutsch

Tanto el menisco lateral como el medial son estructuras de tejido blando y gomoso de la rodilla que actúan como amortiguadores de la pierna, la rodilla y la cadera. Los meniscos son almohadillas en forma de C situadas en la parte exterior (lateral) e interior (medial) de la rodilla. El tejido de los meniscos está formado por una almohadilla de fibrocartílago similar a la goma. Esta almohadilla se asienta sobre el hueso de la tibia (con forma de meseta) y forma una superficie cóncava para que los extremos redondeados del hueso del fémur (cóndilos femorales) se apoyen en ella. Esta almohadilla de tejido actúa como una ventosa para mantener unidos los huesos de la tibia y el fémur en la articulación.

Los meniscos lateral y medial cubren la superficie del hueso de la tibia y son más gruesos en el exterior y más finos en el interior, por lo que parecen triangulares en sección transversal (desde la parte delantera o trasera). Ambos meniscos rellenan el espacio entre los huesos de la pierna y amortiguan el fémur para que no se deslice ni roce con la tibia.

El cuerno posterior del menisco se refiere al tercio del menisco que se encuentra en la parte posterior de la rodilla. La porción posterior del menisco medial es también la más gruesa y se sabe que absorbe la mayor fuerza. Debido a su mayor grosor y capacidad de carga, el cuerno posterior del menisco medial es la parte más importante del menisco, ya que proporciona la mayor parte de la estabilidad y funcionalidad de la rodilla.1

Rotura de menisco lateral de cuerno posterior

ResumenAntecedentesLas variaciones anatómicas de la fijación del menisco medial son un hallazgo común. Sin embargo, las anomalías del cuerno posterior son extremadamente raras. Sólo se han descrito dos casos de anomalía de la raíz posterior antes del uso rutinario de la artroscopia para la evaluación y el tratamiento de la patología meniscal. En este informe, presentamos una anomalía de las raíces anterior y posterior del menisco medial que planteó un dilema tanto diagnóstico como terapéutico.Presentación del casoEl paciente es un joven jugador de fútbol que actualmente tiene 16 años de edad y comenzó a tener la aparición atraumática de dolor y síntomas que limitaban el rendimiento a partir de los 14 años y fue remitido por el fracaso de la respuesta al tratamiento no quirúrgico. La artroscopia diagnóstica reveló la presencia de un ligamento meniscofemoral anteromedial mientras que la raíz posterior no mostraba ninguna fijación ósea. Se describen los hallazgos radiográficos y artroscópicos. La decisión clínica se tomó después de proceder a la observación, la tranquilización y el retorno gradual a la actividad completa con orientación fisioterapéutica.Discusión y conclusiónLa ausencia de lesión, las leves quejas referidas por el paciente, su edad, la inmadurez esquelética y el crecimiento restante nos llevaron a adoptar un enfoque conservador para tratar esta variante anatómica y actualmente el paciente puede participar plenamente en el deporte sin síntomas ni restricciones.

Lee más  Curvaturas de la columna