Anatomia del pie huesos

Partes del pie

Los huesos del tarso son bastante diferentes de los huesos del carpo de la mano. Están diseñados para distribuir fisiológicamente el peso del cuerpo a la superficie plantar del pie, absorber las ondas de choque y, finalmente, medir con precisión la proyección del centro de masa corporal.

A diferencia de los huesos del carpo, en el pie sólo hay un hueso que se articula directamente con el esqueleto de la extremidad proximal: sólo el astrágalo se articula con la tibia y el peroné. La presión del peso del cuerpo se distribuye entre el tubérculo calcáneo desplazado dorsalmente y – a través de la cadena de otros huesos del tarso – a los huesos metatarsianos.

Las partes principales del astrágalo son la cabeza (caput), el cuello (collum) y el cuerpo (corpus) que incluye la gran tróclea y dos apófisis (lateral y posterior). La apófisis lateral del astrágalo es la principal estructura asimétrica bruta que ayuda a distinguir el astrágalo derecho del izquierdo.

Obsérvese que, a diferencia de las tres facetas articulares separadas de la superficie superior del calcáneo, las facetas articulares anteriores y medias del astrágalo suelen estar fusionadas con la cabeza del astrágalo.

Hueso metatarsiano deutsch

En la parte inferior de la pierna hay dos huesos llamados tibia (hueso de la espinilla) y peroné. Estos huesos se articulan (conectan) con el astrágalo o hueso del tobillo en la articulación tibiotalar (articulación del tobillo) permitiendo que el pie se mueva hacia arriba y hacia abajo.

El pie puede dividirse en tres secciones anatómicas denominadas pie trasero, pie medio y pie delantero. El pie trasero está formado por el hueso del astrágalo o tobillo y el hueso calcáneo o hueso del talón. El hueso calcáneo es el hueso más grande del pie, mientras que el hueso astrágalo es el más alto del pie. El calcáneo se une al hueso del astrágalo en la articulación subastragalina, lo que permite que el pie rote en el tobillo.

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La parte media del pie contiene cinco huesos tarsianos: el hueso navicular, el hueso cuboide y 3 huesos cuneiformes. Conecta el antepié con el retropié mediante músculos y ligamentos. El principal ligamento es el ligamento de la fascia plantar. El pie medio es el responsable de formar los arcos de los pies y actúa como amortiguador al caminar o correr.

La parte delantera del pie está formada por los huesos de los dedos, llamados falanges, y los huesos metatarsianos, los huesos largos del pie. Las falanges se conectan con los metatarsianos en la bola del pie mediante unas articulaciones denominadas articulaciones falangio-metatarsianas. Cada dedo del pie tiene tres huesos de la falange y dos articulaciones, mientras que el dedo gordo contiene dos huesos de la falange, dos articulaciones y dos pequeños huesos sesamoideos redondos que permiten que el dedo se mueva hacia arriba y hacia abajo. Los huesos sesamoideos son huesos que se desarrollan dentro de un tendón sobre una prominencia ósea.

Anatomía de los tendones del pie

El pie (plural: pies) es una estructura anatómica que se encuentra en muchos vertebrados. Es la parte terminal de una extremidad que soporta el peso y permite la locomoción. En muchos animales con pies, el pie es un órgano separado [aclaración necesaria] en la parte terminal de la pata formado por uno o más segmentos o huesos, que generalmente incluye garras o uñas.

La palabra «pie», en el sentido de «parte terminal de la pata de un animal vertebrado», proviene del inglés antiguo fot «pie», del protogermánico *fot (fuente también del frisón antiguo fot, sajón antiguo fot, nórdico antiguo fotr, danés fod, sueco fot, holandés voet, alto alemán antiguo fuoz, alemán Fuß, gótico fotus «pie»), de la raíz PIE *ped- «pie»[1].

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El pie humano es una estructura mecánica fuerte y compleja que contiene 26 huesos, 33 articulaciones (20 de las cuales se articulan activamente) y más de un centenar de músculos, tendones y ligamentos[2] Las articulaciones del pie son el tobillo y la articulación subastragalina y las articulaciones interfalángicas del pie. En un estudio antropométrico realizado sobre 1197 varones caucásicos adultos de Norteamérica (con una edad media de 35,5 años) se observó que la longitud del pie de un hombre era de 26,3 cm con una desviación estándar de 1,2 cm[3].

Huesos del tarso

¿Siente dolor en el lateral del pie? En realidad, es algo muy común. Por suerte, una vez diagnosticado correctamente el dolor lateral del pie, hay formas de tratarlo, incluso en la comodidad de su propia casa.

El dolor lateral del pie es un dolor en la parte exterior del pie. A menudo está relacionado con el síndrome cuboide, que es cuando el hueso de la parte exterior del pie se desplaza fuera de su sitio. La rotura de articulaciones y ligamentos suele provocar el desplazamiento del hueso. Esto puede ocurrir con el tiempo o de repente debido a un esguince de tobillo. Se necesita un tratamiento de calidad para el alivio.

Hay algunas causas diferentes de dolor lateral del pie, como una lesión en la zona del pie, un esguince de tobillo o una tracción excesiva sobre el hueso. Además, las actividades repetitivas, como correr y saltar, pueden provocar dolor lateral en el pie. Por ello, los bailarines de ballet, los corredores y los atletas experimentan a menudo dolor lateral en el pie. Las personas con pies planos también tienden a sufrir más dolor en el lado del pie.

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El primer signo de dolor lateral del pie es el dolor en el lado del pie que se extiende desde el tobillo hasta los dedos. El dolor lateral del pie también puede provocar una cojera. La sensibilidad, la hinchazón, la dificultad para caminar y la presión sobre el pie también pueden ser síntomas de dolor lateral del pie.